Procedimientos
Pterigión (carnosidad en el ojo)
Una carnosidad rosada que crece desde lo blanco del ojo hacia la córnea. Es benigna y muy común en lugares de mucho sol, viento y polvo como Baja California Sur. Muchas solo necesitan gotas y protección; algunas conviene retirarlas.

Qué es
Lo blanco del ojo está cubierto por una membrana delgada y transparente, la conjuntiva. Años de luz ultravioleta, viento, polvo y resequedad pueden hacer que se engrose y crezca, normalmente desde el lado de la nariz, en forma de cuña que avanza sobre la córnea. Ese crecimiento es el pterigión, conocido como carnosidad. Pescadores, surfistas, trabajadores de la construcción y quien pasa el día al aire libre son quienes más lo presentan.
Un pterigión pequeño es sobre todo una molestia: enrojecimiento, sensación de arenilla, un ojo que se ve irritado en las fotos. Al avanzar puede jalar la córnea y causar astigmatismo, y si llega a la línea de visión la vuelve borrosa. La pinguécula es su pariente leve: un bultito amarillento que se queda en lo blanco del ojo y no invade la córnea.
Qué incluye
- Valoración para confirmar que es pterigión y no otra lesión
- Medición de cuánto avanza sobre la córnea y si ya causa astigmatismo
- Tratamiento con gotas cuando todavía no hace falta operar
- Cirugía ambulatoria con anestesia local cuando sí conviene
- Injerto de tu propia conjuntiva, fijado con pegamento tisular y puntos finos
- Revisión al día siguiente y plan para reducir el riesgo de que regrese
Para quién es
Suele ser buena opción
- Avanza hacia el centro de la córnea
- Está cambiando tu graduación o causando astigmatismo
- El enrojecimiento y la molestia persisten a pesar de las gotas
- Estorba para usar lentes de contacto o te molesta estéticamente
Normalmente no, o todavía no
- Un pterigión pequeño y tranquilo que no crece: puede simplemente vigilarse
- Una pinguécula, que rara vez requiere cirugía
- Un ojo con inflamación activa, que primero se calma con gotas
- Quien no pueda proteger el ojo del sol después, porque eso favorece que regrese
El procedimiento, paso a paso
Valoración
El crecimiento se revisa en la lámpara de hendidura, se mide y se fotografía, y se revisa si la córnea ya tiene astigmatismo. Sales sabiendo si conviene tratarlo con gotas, vigilarlo o retirarlo.
Anestesia local
Cirugía ambulatoria con el ojo anestesiado. Estás despierto, cómodo y regresas a casa el mismo día.
Retiro y cobertura de la zona
El pterigión se despega de la córnea y se retira. Solo quitarlo deja una probabilidad alta de que vuelva a crecer, por eso el Dr. Serrano cubre la zona con un injerto de tu propia conjuntiva, tomado de otra parte del mismo ojo. El injerto se fija con pegamento tisular y puntos finos.
Revisión al día siguiente
Se retira el parche y el propio Dr. Serrano revisa el ojo. Empiezas las gotas que controlan la inflamación, que importan para evitar que regrese.
Recuperación
- Primeros días
Parche la primera noche. El ojo está rojo, lloroso y con sensación de arenilla, más que después de una cirugía láser. Es lo esperado.
- Primeras dos semanas
La molestia disminuye. Sin nadar, sin polvo y sin tallarse. Lentes de sol al aire libre, siempre.
- Semanas tres a ocho
El enrojecimiento cede poco a poco. Las gotas antiinflamatorias se reducen según el esquema indicado; suspenderlas antes aumenta el riesgo de que vuelva a crecer.
- A largo plazo
Cuando vuelve a crecer, casi siempre se nota en el primer año. Lentes con filtro UV, sombrero y lubricantes son la protección duradera.
Riesgos y efectos secundarios
- Que regrese es el riesgo principal. El injerto lo reduce bastante frente a solo retirar la carnosidad, y la protección solar lo reduce más, pero nunca es cero
- Enrojecimiento y molestia durante varias semanas
- Infección, sangrado o problemas con el injerto, que son poco comunes
- Una cicatriz tenue en la córnea donde estaba adherido el pterigión
- Puede quedar algo de astigmatismo si el crecimiento ya había cambiado la forma de la córnea
Cada ojo es distinto. El Dr. Serrano revisa contigo los riesgos que aplican al tuyo en la valoración, antes de que decidas nada.
Preguntas frecuentes
Lo que todos preguntan antes de decidir
¿El pterigión es cáncer?
No. Es un crecimiento benigno de la conjuntiva. Aun así conviene que un oftalmólogo lo revise, porque otras lesiones menos comunes pueden parecerse y el tejido retirado puede enviarse a analizar.
¿Se quita con gotas?
Las gotas no lo hacen desaparecer. Los lubricantes y, en brotes, un antiinflamatorio por tiempo corto alivian el enrojecimiento y la molestia. Retirarlo requiere cirugía.
¿Qué diferencia hay entre pterigión y pinguécula?
Ambos vienen del sol y la resequedad. La pinguécula es un bultito amarillento que se queda en lo blanco del ojo. El pterigión es una cuña carnosa con vasos sanguíneos que crece sobre la córnea. La pinguécula rara vez necesita más que lubricantes y lentes de sol.
¿La carnosidad vuelve a salir después de operarla?
Puede ocurrir. La probabilidad es mucho mayor cuando solo se corta, y por eso el Dr. Serrano siempre cubre la zona con un injerto. Aun así aumenta con la exposición al sol y al suspender las gotas antes de tiempo. Él te dice tu riesgo en la valoración.
¿Lleva puntos? ¿Hay que quitarlos?
El injerto se fija con pegamento tisular y puntos finos. El pegamento reduce la cantidad de sutura necesaria y suele ser más cómodo los primeros días. Si algún punto debe retirarse, y cuándo, se confirma en tu revisión.
¿Cómo evito que la carnosidad crezca?
Lentes de sol envolventes con protección UV, sombrero o gorra, y gotas lubricantes cuando hay viento y polvo. No la reduce, pero la frena y mantiene el ojo cómodo.
¿Cuánto tiempo de incapacidad necesito?
Depende de tu trabajo. Para labores de oficina suelen bastar unos días; si trabajas al aire libre, con polvo o bajo el sol, conviene planear alrededor de dos semanas y protección estricta después.
Agenda tu valoración
Todo empieza con una valoración honesta
- El Dr. Serrano revisa tu caso antes de agendar cirugía
- Respuesta el mismo día por WhatsApp
- Atención en español e inglés
